
No soy de los que piensan en que todas las mujeres son iguales (tampoco que los hombres lo seamos) pero sí que tanto el sexo femenino como al masculino poseen un gen que los caracteriza. Dentro de ese cúmulo de similitudes que existe en las chicas encontramos un improvisado y profundo desprecio por los hombres.
Unas de las misiones del la mujer en la Tierra es el de hacer quedar mal al hombre, en cualquier circunstancia, no lo pueden evitar, está instalado en ellas. Se autoinstalan en una posición por sobre el sexo masculino mirándolo por sobre sus hombros.
Y no es cuestión de analizar a mujeres que entraron en una edad adulta, sino que ni bien comienzan a relacionarse con chicos, a principios de la adolescencia, esa característica se empieza a desarrollar con total rapidez y eficacia.
Ellas son así: nos quieren haciéndonos sufrir. (Uh, quizás sea yo)