
Las transformaciones de la vida moderna han llegado a las peluquerías. Estos salones, donde antiguamente uno accedía para cortarse el pelo, se han convertido en lugares en los que uno busca sentirse a gusto y pasar un buen rato al tiempo que le efectúan el estilo de corte deseado (qué difícil es transmitírselo al peluquero !!!).
Vas y te encontrás con un lugar de lujo, repleto de televisores, en algunos casos, revistas "cuasi" pornos, cafeteres y sillones pitucos reservados para los clientes a la hora del trabajo.
Cuando te vas, te preguntan si querés crema de peinar, no gel o "gomina"; Entiendo que son cosas diferentes...
El lujo y el confort han llegado a las peluquerías masculinas.
Vas y te encontrás con un lugar de lujo, repleto de televisores, en algunos casos, revistas "cuasi" pornos, cafeteres y sillones pitucos reservados para los clientes a la hora del trabajo.
Cuando te vas, te preguntan si querés crema de peinar, no gel o "gomina"; Entiendo que son cosas diferentes...
El lujo y el confort han llegado a las peluquerías masculinas.